Madrid, no me mires así.



Vi llover la mayor parte del día, calentándome las manos con un café caliente en una ciudad que no era la mía. Rodeado de gente que no había visto jamás, dejé pasar las horas hasta que el clima me permitió salir a la calle y ver como recuperaba el color mientras la gente se atrevía a volver a caminar sin paraguas.
Crucé la avenida y mire al cielo frente a una zona ajardinada, al bajar de nuevo la mirada los vi, y como contagiandome de su cariño, allí de pie, sin batería en el teléfono y sin poder volver a casa... me enamoré de Madrid.

2 comentarios:

Ilan Doyle. dijo...

Jo...
Es precioso...
Tanto lo que has escrito como fotografiado :///)

[M] dijo...

Madrid es así :)

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